11.12.12

Buscando palabras


Hace unos 15 millones de años, según dicen los entendidos, un huevo incandescente estalló en medio de la nada y dio nacimiento a los cielos y a las estrellas y a los mundos. Hace unos 4.000 o 4.500 millones de años, años más años menos, la primera célula bebió el caldo del mar, y le gustó, y se duplicó para tener a quien convidar el trago. Hace unos dos millones de años, la mujer y el hombre, casi monos, se irguieron sobre sus patas y alzaron los brazos y se entraron, y por primera vez tuvieron la alegría y el pánico de verse, cara a cara, mientras estaban en eso. Hace unos 450 mil años, la mujer y el hombre frotaron dos piedras y encendieron el primer fuego, que los ayudo a defenderse del invierno. Hace unos 300 mil años, la mujer y el hombre se dijeron las primeras palabras y creyeron que podían entenderse. Y en eso estamos, todavía: queriendo ser dos, muertos de miedo, muertos de frío, buscando palabras...

Eduardo Galeano

4 comentaris:

lolita lagarto ha dit...

mentre busquem paraules.. vol dir que encara creiem que ens podem entendre..:)

Emilio Izquierdo ha dit...

Aunque no es imposible, es dificil entenderse en idiomas diferentes. Somos animales distintos, ni mejor ni peor, distintos como un perro y un gato o como un platano y una manzana. Complicado entenderse sin hacer un pequeño ejercicio de humildad y un poco de esfuerzo en apreciar y disfrutar de las cualidades del otro, sin creer que las tuyas son mas importantes.

Saludos

núria ha dit...

I tant que ens podem entendre, el problema bé quan, a vegades, de tant buscar, al final no te’n recordis del què volies dir :)

Emilio, interesante, muy interesante esto de la humildad, creo que das en el clavo ( me has hecho pensar ) Supongo que más que buscar palabras tendríamos que aprender a escucharlas.

Emilio Izquierdo ha dit...

Es que creo que por inercia siempre se tiende a querer hablar mas que escuchar, a intentar que tus ideas sean comprendidas en lugar de querer comprender las ajenas, incluso a veces se está de acuerdo en algún asunto pero nos empeñamos en defender nuestros propios matices en lugar de celebrar ese estar de acuerdo y perfeccionarlo juntos, es una pena. Hace falta humildad y como deciamos en tu entrada del otro dia, tambien sensibilidad. Sensibilidad para poder apreciar y disfrutar cuando alguien nos explica algo, con agrado, con ganas de entender y sin miedo a que parezca que estas aprendiendo.