22.9.14

Dispara, yo ya estoy muerto


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Dos Estados, es la única solución, coincidimos los dos. Pero Wädi me dijo algo más: “ Es un sarcasmo en forma de tragedia tener que negociar con los ladrones el regreso a nuestras casas. Porque es lo que sois, ladrones que aprovechasteis las sombras de la noche para entrar en nuestros hogares y expulsarnos, y ahora con la complicidad del resto del mundo decís que hay que negociar, que si aceptamos vuestras exigencias podríais dejarnos compartir un rincón de lo que fue nuestro. Pero ¿Sabes Ezequiel?, si no negociáis, si no aceptáis que Palestina tiene que ser, perdéis, no importa cuanto tiempo pase, perderéis. ¿ Sabes por qué ? (...) porque vuestros sufrimientos del pasado no pueden borrar el nuestro. Pero, sobretodo, porque ya habéis perdido el alma”.

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Cuando le conté a mi esposa mi conversación con Wädi, le reconocí que me sentía avergonzado porque había luchado en cuatro guerras, pero no había sido capaz de librar el combate más importante, el de la paz.

Dispara, yo ya estoy muerto. Julia Navarro